Ahora solo quiero que la vida deje de dolerme, es difícil de explicar, es un dolor que no sé de donde viene pero que cada día duele más.
Lo único que necesito es valor, ganas me sobran. Siempre me paro a pensar en los que me quieren. No es justo que ellos sufran por mi capricho. Pero al mismo tiempo es difícil pensar que uno vive por los demás y no por que sea feliz.