jueves, 27 de enero de 2011

Un nuevo comienzo



Cosas tan tontas como cantarle canciones muy
bajito y muy dulcemente al oído mientras le acariciaba el pelo hasta que conseguía que se durmiera después de un duro día de trabajo y quedarme sentada en la cama a su lado, con su cabeza sobre mis piernas y sus brazos rodeándome el estomago y mirar como dormía, como respiraba, cerrar los ojos e imaginar que sería así para toda la vida. Algo tan simple como ese beso que me daba en la mano al despedirnos en el portal de mi casa. Algo tan patético como cuando me mordía el labio muy fuerte y me enfadaba con él. Algo tan ridículo como suplicar que le perdonase a través de la reja de la ventana de mi cuarto. Algo sumamente estúpido era que tuviese que acabar llorando para que se diese cuenta del daño que me hacían sus palabras a veces. Algo increíble que ya no heche de menos todo esto... sin lo que pensé que no podría volver a ser yo de nuevo, en realidad, increíble es... que haya necesitado una semana para escribir esta entrada porque no conseguía recordar casi nada a su lado, jamás creí que por fin podría olvidar en toda su totalidad todo el amor que un día le tuve. Hoy, justamente hoy... 2 de febrero de 2011 puedo decir con total tranquilidad que he conseguido pasar página o incluso diría que he cambiado de libro. Después de 7 meses he vuelto a nacer. Esto al fin comienza de nuevo a ser vida. Lo conseguí. Vencí su recuerdo, que era lo que me faltaba por superar. Ahora se acabó... he vuelto a empezar.

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